27 feb. 2017

DEBATE | LA LÍNEA ROJA DE LA EFICACIA COSMÉTICA

Estoy seguro de que, al igual que yo, lo primero que le pides a un cosmético es que funcione y cumpla con lo que promete. De nada serviría disponer del mejor de los productos si no aporta nada a nuestra piel y no da solución al problema que quieres poner remedio. Después de este requisito tan importante están otros como son los ingredientes, el precio o incluso la textura y aroma, que equilibrarán la balanza para que te decidas por uno u otro. Pero, que ocurre cuando entran en conflicto dos de los requisitos más importantes? ¿Cuál es tu línea roja?

Si bien es cierto que cada día que pasa la cosmética natural crece y las posibilidades de formulación aumentan, seguimos encontrando carencias en determinados productos. Encontrar un producto 100% natural que cumpla todos nuestros requisitos no siempre es posible

Por este motivo, en muchas ocasiones, tendremos que decidir y escoger entre la eficacia de un producto y los ingredientes con los que cuenta. Por esta razón en el mercado existen muchos productos que cumplen su función pero sus fórmulas no son tan deseables como podríamos pretender si nos basamos en el porcentaje de ingredientes naturales que contiene.

La línea roja que da título a este debate es la que se situa entre eficacia y la composición. Una vez que empieces a probar cosmética natural te darás cuenta de muchas cosas. La primera de ellas es que hay un mundo de posibilidades, y la segunda, que no siempre es posible encontrar los resultados que puede ofrecer un producto convencional.
No debemos caer en el error de obsesionarnos y echar por tierra todo el trabajo que se ha conseguido hasta la fecha en el campo de la química. Es cierto que existen muchos ingredientes que debemos evitar utilizar en nuestra piel pero no todos son perjudiciales. No al menos si los utilizamos de manera eficaz e inteligente, pues en determinados casos, la parte negativa de un compuesto se puede convertir en un punto positivo y deseable. Y me explico con un ejemplo.

Las parafinas están presentes en muchos cosméticos y tienen mala fama. Efectivamente, debemos evitarlas pues son oclusivas, lo que significa que en forman una capa sobre la piel que impide que esta respire, reduciendo la posibilidad de eliminar toxinas. Además, la inclusión de parafinas hará que el producto no llegue a asimilarse en nuestro organismo, con lo cual estaríamos tirando el dinero.

Pero cuidado, esta propiedad de las parafinas es un punto positivo si hablamos, por ejemplo, de un bálsamo labial que lo que busca es proteger nuestro labios del frío. La piel de los labios tiene una función distinta a la de la cara, por ese motivo es importante mantenerla protegida. La presencia de las parafinas en un bálsamo labial cumplirán la función de mantenerlos protegidos e hidratados.
Otro asunto que ya trataremos más adelante es la calidad de las parafinas utilizadas. De este modo podemos encontrar parafinas blancas, ambar o marron, siendo estas últimas las menos aconsejables. Así que ya ves que, de este modo, un compuesto que no está bien visto puede tener sentido mantenerlo en determinados casos y fórmulas.

A nivel personal, yo sitúo mi línea roja entre los dos aspectos de este post. Por un lado quiero que mis productos sean lo más naturales posibles, pero por otro lado también quiero que funcionen correctamente y me ayuden a tener una piel lo más sana posible. Esto no quiere decir que el uso de ingredientes naturales no lo haga, pero si existe un compuesto que lo hace de mejor manera, creo que no debería existir ningún problema en usarlo.

Al igual que en todo, la clave del éxito, para mi, está en lograr un producto equilibrado, que sepa unir lo mejor de cada parte. Química y naturaleza unidas de la mano para darnos productos de los cuales enamorarnos con cada uso.

Cada persona es libre de decir cual es su línea roja, y por eso este post tiene forma de debate. Te planteo varias preguntas que me encantaría contestases en los comentarios junto con el resto de lectores. Estoy seguro de que podrás aportar un montón de información para completar este artículo.
¿Cómo de natural debe ser un producto para ser bueno? ¿Aceptarías el uso de determinados ingredientes químicos a favor de la eficacia de un producto? ¿Entenderías un producto natural que incluyese químicos para cumplir una determinada función? ¿Donde sitúas tu línea roja? 

Este artículo está incluído dentro de la Guía de Cosmética Natural para Principiantes. Si te ha gustado recuerda que puedes suscribirte al blog utilizando el formulario que encontrarás al final de este artículo.

Potis&Man

Este post ha sido redactado según el Código Básico.

7 comentarios :

  1. Como siempre, un post de lo más interesante que te deja reflexionando un rato. En mi caso, la linea roja es bastante flexible, entiendo que un producto natural tiene sus ventajas para la piel, pero algo creado en un laboratorio con los controles de calidad correspondientes, para mi tiene la misma valía, si no más. Creo que hay demasiado "miedo" y desinformación en cuanto a los productos dañinos para la piel, en mi opinión, ni los parabenos ni las siliconas son tan malos para la piel (como todo, en su justa medida) por tanto, si algo te funciona o te va bien ¿Por qué no usarlo? Yo estoy abierta a probar de todo, y aunque ultimamente me fijo más en los ingredientes, no rechazo nada por su composición de primeras, más bien veo como le va a mi piel para ir probando. He probado productos "veganos y 100% naturales sin parabenos, sulfatos ni nada" con los que he tenido un reacción y sequedad horrible en la piel (incluso en las manos) y otros no tan naturales que me han sentado perfectamente. Como siempre, cada persona es un mundo y cada piel es diferente!
    Besos!

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    1. Mi experiencia particular no puede ser más similar a la tuya. Además también estoy contigo en tu forma de ver la cosmética ''tradicional''. No soy de los que se fija en los ingredientes pero sí que es cierto que existe en mi una inquietud que me lleva a probar cosmética natural. No me cierro a ningún tipo de producto, pues como bien dices, todos pasan controles de calidad que, en principio, deberían asegurarnos que no son nocivos para la salud. Si existe natural lo prefiero, pero si no pues no hay problema, la investigación a nuestro servicio. A ver que opinan los demás. :)

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  2. Ya estoy por aquí. Para mí natural y eficaz van cogidos de la mano, aunque si que reconozco que a veces se tarda más tiempo en ver los efectos.

    Mi caso es complicado, yo siempre he usado cosmética convencional, sin mirar etiquetas, simplemente abría el bote, lo olía, y si me gustaba me lo llevaba a casa... y lo he pasado verdaderamente mal, he tenido desde muy pequeña reacciones alérgicas muy fuertes, dermatitis, urticarias, que han afectado mucho a otros ámbitos de mi vida.

    Cuando me hicieron hace poco más de un año las pruebas de parche, y me detectaron alergia al kathon cg: metilcloroisotiazolinona + metilisotiazolinona(conservante utilizado en miles de productos)y sobre todo, cuando me dijeron que esta alergia es provocada por el uso continuado de este ingrediente, fue cuando empece a leer INCIs como loca y efectivamente estaba presente en la mayoría de productos que tenía en casa, no sólo de cosmética, también para la limpieza del hogar.

    Contacté con las las grandes marcas y laboratorios de los productos que usaba, les hice a todos la misma pregunta: ¿qué productos podía utilizar?. Unos me indicaban una pequeña lista de productos libres de este conservante, otros no me podían garantizar que sus productos estuvieran libres de él porque podían contener "trazas", otros me contestaban con un mensaje automático diciéndome que leyera el INCI, otros ni siquiera contestaban...

    La búsqueda se me hizo complicada, sobre todo porque es un ingrediente que tiene un sin fin de sinónimos y mirar en el supermercado/perfumería producto por producto con la lista de sinónimos al lado no era para nada cómodo ni agradable.

    Me puse a investigar y fue cuando di con la solución que estaba buscando: la cosmética natural y ecológica. Poder comprar un producto sin tener que ir con la lista de sinónimos pegada a mí. Desde entonces no he dejado de leer noticias de ingredientes químicos polémicos, que pueden provocar cáncer, problemas hormonales... etc.

    Entonces a la pregunta ¿cómo de natural debe ser un producto para ser bueno? te respondo que para mí, debe ser lo más natural posible y utilizar sólo ingredientes que no pongan en riesgo mi salud ni a corto ni a largo plazo.

    Al principio, me lleve muchas decepciones: los champús me dejaban el pelo como un estropajo, los desodorantes no me protegían eficazmente como prometían, los dentífricos sabían a rayos y no hacían espuma... y algunos que otros encontronazos más, pero poco a poco he ido encontrando los productos que mejor satisfacen mis necesidades y estoy viendo los resultados reflejados en mi piel que ha cambiado por completo. En este tiempo sólo he tenido que ponerme corticoides una vez, y fue por una visita médica, en la que me aplicaron algo que me dio reacción...

    En fin, siento haberme enrollado tanto jajaj pero es un tema de gran sensibilidad para mí. Termino diciendo que cada piel es un mundo, con unas necesidades específicas y que cada cual debe utilizar lo que mejor le funcione, pero que no está de más que se revisen siempre los ingredientes sobre todo para asegurarse de que ninguno de ellos puede provocar un problema a largo plazo como me pasó a mí.

    Besitos!

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  3. Pues creo que la clave está en el equilibrio, si un productos es eficaz y es lo más natural posible pues mejor que mejor, pero no creo que se deba sacrificar la eficacia por la naturalidad siempre que los compuestos sean seguros.
    También veo que hay que saber un poco qué es natural y qué no lo es, para no equivocarnos a la hora de comprar productos, y por supuesto estar informados mínimamente de los ingredientes que de verdad se tienen que evitar. Vamos, que estoy de acuerdo contigo ;)
    Un gran post. Besos
    Elena

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  4. La verdad es que necesito informarme muchísimo más acerca de los productos naturales y los que llevan ciertos químicos. Es bueno poder usar todo lo natural que podamos en todos lados, pero creo que la química en ciertos aspectos puede que ayude más rápido en ciertos tratamientos, pero para nada en abuso.
    Aun así prefiero lo natural, al menos me gustaría probar todo lo que pudiera.
    Un besito :)

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  5. Mi opinión es muy similar a los comentarios que he podido leer. No soy de mirar ingredientes. Suelo comprar lo que me va bien, y ya hasta me daba igual el precio que costase. Tengo la piel grasa, me salen brillos en poco tiempo, lo peor los poros abiertos, y también granitos, todo ello tanto en cara como escote. Y yo me pregunto, qué límite tiene la cosmética natural en mi caso? Siempre que veo remedios naturales intento seguir esa línea pero nunca me he encontrado bien con lo utilizado. Quizás sea lo que dice pielsintóxicos y que se necesita tiempo para ver resultados pero pienso que hay casos y casos y que no es lo mismo el tratamiento de una piel con pocos problemas y "agradecida" a otras que, como yo, no le funciona cualquier cosa. Aún así he de decir que en la medida de lo posible hay que decantarse para lo natural porque con los productos así sabes que no vas a tener problemas. Y ahí ando! Buscando mi cosmético equilibrio 😌
    Un beso y gracias por este post

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  6. Hola!! Este es un tema muy interesante del que hablar y que da para mucho. En nuestro caso, abogamos por la cosmética natural y ecológica. Desde que empezamos a utilizar esta clase de productos hemos notado un cambio radical en nuestra piel. Sí que es verdad que los productos convencionales tienen unos efectos inmediatos muchas veces difíciles de superar en cuanto al tiempo. Pero es que lo negativo del caso es que esa crema que en un principio te va bien, al tener elementos tóxicos en su composición (tales como parafinas, parabenos, etc.), hace que necesites ponértela más de la cuenta, no tratando el problema sino ocultándolo, creando una falsa película de perfección en nuestra piel. Una vez pasa el efecto, nuestra piel vuelve a manifestar el problema, por lo que no se lo trata de una forma eficaz. Es un círculo que no acaba: necesitas la crema y te la pones incansablemente para no volver a notar lo que no nos gusta (ya sean brillos, sequedad, poros abiertos...) y cuando se acaba... tienes que comprar más para volver a ocultar las problemas. En cambio, con la cosmética natural tratas el problema de raíz y, aunque los efectos sean más tardíos, son más duraderos. Eso sí, cada piel es un mundo y creo que la mejor forma de salir de dudas es probando. Obviamente en la cosmética natural hay escalas en cuanto a calidad, al igual que en la convencional. Por eso, siempre es mejor buscar hasta encontrar "el" producto que satisfaga nuestras necesidades. Por supuesto, la química nos ha permitido avanzar en muchos aspectos, nunca hay que renegar de lo bueno que nos ha aportado. Pero hoy en día, en nuestra opinión, con los conocimientos que hay, es innecesaria seguir usándola a gran escala en cosmética. Eso no significa que no hayan laboratorios, la cosmética natural también debe pasar controles de seguridad y eficacia. Por otra parte, por ejemplo, en maquillaje aceptaría algunos tipos de colorantes sintéticos, lo menos agresivos posibles, porque la gama de colores en lo natural es bastante reducida. Y eso es todo jajaja que me enrollo más que una persiana!! Un post muy interesante!! :)

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